Encontrar personal comprometido en Canarias cuando el hotel de al lado paga más

Encontrar personal comprometido en Canarias es difícil cuando compites con hoteles que pagan más. Cuento cómo, en una tienda de Grupo Cortefiel en el sur de Tenerife, contar el peor día del puesto en la entrevista y buscar otro perfil de candidato redujo claramente las ausencias y las bajas tempranas.
Imagen de Ayoze García Santos
Ayoze García Santos

Estratega de negocio y liderazgo commercial

Trastienda de una tienda de ropa con un uniforme doblado y un cuadrante de turnos esperando a una empleada nueva que no llegó

En este artículo

Lunes, diez de la mañana, en una tienda de Grupo Cortefiel en el sur de Tenerife. El alta estaba tramitada, el uniforme esperaba en la trastienda y el cuadrante de la semana ya contaba con la persona nueva. Había sacado a una compañera de la venta para que la formara. Llamé, volví a llamar, escribí. Nadie contestó y nadie apareció.

Aquella mañana entendí algo que me costó poner en palabras. Encontrar personal comprometido en Canarias no se decide el día que alguien firma. Se decide antes, en la entrevista y en el tipo de persona que eliges buscar.

Si vas con prisa, esta es la respuesta corta. Cuando no puedes pagar más que tu competencia, deja de buscar a quien solo busca un sueldo. Cuenta en la entrevista el peor día del puesto, para que se retire antes quien no va a aguantar. Busca personas a las que tu negocio les da algo que el grande no les da. Y cuida el equipo para que irse cueste. Te cuento cómo lo hicimos.

Por qué cuesta tanto encontrar personal comprometido en Canarias

Las condiciones que me daba la empresa eran rígidas. Contratos a tiempo parcial, semanas de lunes a domingo con un solo día de descanso rotativo, poca flexibilidad de horario y turnos reforzados en los picos de venta: rebajas, Navidad, fines de semana fuertes.

Enfrente, pared con pared, estaban la hostelería y los grandes hoteles del sur. Pagaban más, ofrecían jornada completa, había propinas y los cuadrantes se podían planificar con tiempo. A veces la diferencia era de unos cincuenta euros al mes. No es una fortuna, pero detrás venían una jornada completa y un horario previsible.

Mi rival por aquella persona no era la tienda de ropa de al lado. Era un hotel de cuatro estrellas. En unas islas donde el turismo mueve buena parte del empleo (el Instituto Canario de Estadística publica los datos por sector), esa pelea no es una rareza del sur de Tenerife. Es el día a día de muchos negocios.

Currículums llegaban, y no pocos. El problema era lo poco que duraba quien aceptaba el puesto. Además del fantasma del lunes, estaba lo que en la tienda llamábamos el escampadero: alguien que entraba a tiempo parcial sabiendo que era un sitio donde refugiarse hasta que escampara, hasta que saliera algo mejor. A los dos o tres meses, justo cuando ya manejaba la caja y los procedimientos de la marca y empezaba a sacar el trabajo por su cuenta, pedía la baja voluntaria de un día para otro. Le habían llamado del hotel.

Y estaba quien se iba después de su primer viernes fuerte. Probadores llenos, perchas por el suelo, colas en caja y horas de pie. Ahí mucha gente echaba cuentas, veía que el sueldo de un parcial no compensaba el desgaste y se marchaba sin hacer ruido, sin dar tiempo a buscar a nadie.

El error de base: querer ganar con la chequera de otro

Yo no podía tocar el convenio ni doblar sueldos. Esa partida la ganaba siempre el hotel, porque tenía más margen. Así que me hice otra pregunta: si no puedo pagar más, ¿qué puedo ofrecer que el hotel no ofrece, y a quién le importa eso de verdad? La respuesta estaba en cómo seleccionábamos y en cómo trabajábamos dentro de la tienda.

Un apunte antes de seguir: no soy abogado laboralista. Si vas a tocar contratos, jornadas o condiciones del convenio, habla antes con tu asesoría.

El método: cómo cambiamos la selección desde la propia tienda

Contar el peor día en la entrevista

Entrevista de trabajo en la trastienda de una tienda para encontrar personal comprometido en Canarias
En la entrevista se cuenta el peor día del puesto, no el mejor. Recreación hecha con IA.

Dejé de vender el lado bonito de trabajar en moda. En la entrevista explicaba con detalle cómo era el peor día en la tienda: los probadores en plenas rebajas, las horas de pie, la rigidez de los turnos. Quien buscaba algo cómodo y de paso se retiraba ahí mismo, sentado en la silla de la entrevista, y no dos meses después dejándonos colgados un viernes de rebajas.

Quien decía que sí entraba sabiendo a qué venía. Junto con los otros dos cambios que te cuento ahora, calculo que las ausencias el primer día y los abandonos en la primera semana bajaron entre un 40 y un 60 %. Buena parte de esa caída llegó ya desde la silla de la entrevista.

Buscar a quien valora lo que tú sí puedes dar

El segundo cambio fue el perfil. Dejé de pelear por el candidato generalista, el que valía igual para camarero que para vendedor y al que el hotel de al lado también buscaba, con mejor sueldo. Empecé a buscar estudiantes de comercio, marketing o publicidad.

Para ellos la tienda no era un sueldo de paso. Era un sitio donde aprender de verdad visual merchandising (cómo se coloca y se presenta el producto para que se venda), gestión de inventario e indicadores de venta. Eso pesa en un currículum de una forma en que servir mesas, por buena que sea la propina, no pesa.

Recuerdo a una persona que entró así, a tiempo parcial y mientras estudiaba. Fue sumando horas hasta llegar a la jornada completa y acabó como responsable en la tienda. Para mí es la mejor prueba de que el cambio de perfil funcionaba.

Un equipo del que cueste irse

Viernes, 19:30. Primer día de rebajas. Al otro lado de la puerta, la tienda es un campo de batalla: percheros desbordados, alarmas que no dejan de pitar y una cola en caja que no parece tener fin. Cuando por fin cruzas a la trastienda buscando un respiro, el contraste te golpea. Entre montañas de cajas de cartón y el zumbido del aire acondicionado te espera un compañero. Sin decir nada, te pasa una botella de agua fría, te da una palmada en el hombro y sonríe: «Respira, que de esta salimos vivos».

En ese segundo de refugio entiendes algo. Cuando compites pared con pared contra los sueldos del gigante turístico, nadie aguanta esa presión por el dinero. La gente se queda por quien le cubre la espalda.

Dependiente pasando una botella de agua a una compañera en la trastienda de una tienda durante las rebajas
Recreación hecha con IA de un respiro en la trastienda en plena rebaja.

Eso fue lo que cuidamos. En un macrohotel, quien trabaja es uno más entre trescientos, y en la tienda eso no podía pasar. Los turnos seguían siendo duros, pero la empatía entre compañeros, echarse una mano en las horas punta y reconocer en el momento los pequeños logros de venta crearon un vínculo que el sueldo por sí solo no compra. La idea era sencilla: que dejar ese equipo por cincuenta euros más costara.

Cómo aplicarlo si tu negocio no es una tienda de Tenerife

Esto ocurrió en una tienda de ropa frente a los hoteles del sur, pero el mecanismo se repite en cualquier negocio que compite por las mismas personas que alguien con más músculo. Si tienes un restaurante pequeño y la cadena de la esquina paga más, o una clínica que compite con un gran grupo, jugar a sueldo es jugar a perder.

Lo que sirve en cualquier sector son dos preguntas. La primera: qué puedes ofrecer tú que el grande no puede. Aprender un oficio de cerca, responsabilidad pronto, un jefe que sabe cómo te llamas, flexibilidad en algo concreto. La segunda: a quién le importa exactamente eso. Ahí está tu candidato. Después, en la entrevista, cuéntale la verdad del puesto, con sus peores días incluidos.

Errores que vi repetirse

El más común es vender el puesto como algo que no es. Yo mismo vendía al principio el lado atractivo de la moda. Cada verdad a medias en la entrevista se cobra más tarde, en forma de baja o de fantasma el primer lunes.

El otro es buscar el mismo perfil que busca todo el mundo. Si tu oferta sirve para cualquiera, compites con todos, y en esa subasta gana quien más paga.

Cómo empezar mañana

Escribe en una hoja cómo es el peor día real del puesto que quieres cubrir, sin adornos, y léelo en tu próxima entrevista. Luego apunta qué aprende alguien que trabaja contigo un año y piensa dónde está la gente a la que eso le interesa: un centro de formación, una facultad, un ciclo de FP del ramo.

Por último, pregúntale a la persona que más tiempo lleva contigo por qué se queda. Su respuesta te dice qué tienes que contar en tu próxima oferta.

Cuando no puedes ganar en sueldo

Si el sueldo y el horario juegan en tu contra, la retención no se compra. Se prepara en la entrevista, eligiendo bien a quién buscas, y se sostiene con un equipo del que cueste despedirse, aunque el hotel de al lado pague cincuenta euros más.

Si encadenas contrataciones y no consigues que nadie se quede, me gustaría escuchar cómo es tu negocio y qué puedes ofrecer tú que el grande no ofrece. Es parte de lo que trabajo en Cenit con negocios que ya están en marcha: a quién buscar, cómo filtrarlo y cómo cuidar el equipo para que se quede.

Agenda un café virtual conmigo y hablemos de tu equipo

Preguntas frecuentes

¿Por qué es tan difícil encontrar personal comprometido en Canarias?

Porque muchos negocios compiten por las mismas personas que el sector turístico, que suele ofrecer más sueldo, jornada completa y horarios más previsibles. Si tu oferta es genérica, el candidato la usa de paso hasta que llega algo mejor.

¿Cómo compito con los hoteles si no puedo pagar más?

Ofreciendo algo distinto y buscando a quien lo valore: aprendizaje real, responsabilidad o posibilidad de crecer. Y siendo claro en la entrevista sobre lo duro del puesto, para que entre quien de verdad lo quiere.

¿Contar lo malo del puesto no espanta a los buenos candidatos?

Espanta a quien se iba a ir igualmente. Quien aceptaba después de oír cómo era el peor día entraba preparado, y en mi tienda las ausencias el primer día y los abandonos de la primera semana bajaron entre un 40 y un 60 %.

Comparte

Sobre el autor

Ayoze García Santos

Estratega de negocios y liderazgo comercial

¡Hola! Soy Ayoze, experto en estrategia de negocios y liderazgo comercial. Con más de 20 años de experiencia en el sector, ayudo a autónomos y pymes a potenciar sus equipos, optimizar procesos y alcanzar un crecimiento real. ¡Será un placer acompañarte hacia el éxito!

¿Vas a abrir un negocio?

Valida los números antes de arriesgar tu capital.

Génesis: un análisis de viabilidad antes de invertir.

¿Tu negocio ya está en marcha?

Entiende por qué podría funcionar mejor.

Cenit: una consultoría para ordenar lo que ya existe.

Sigue leyendo

Artículos que podrían interesarte.